Inseguridad en Quito: la reducción de UPC agrava la crisis
En Quito, la inseguridad se ha convertido en una constante que afecta a sus habitantes diariamente. Asaltos, robos, extorsiones y secuestros son tan comunes que forman parte del paisaje urbano. Sin embargo, lo que debería ser una solución —la presencia de las Unidades de Policía Comunitaria (UPC)— está menguando, intensificando el problema.
¿Qué está pasando con las UPC?
El 27 de junio de 2026, se reportó una preocupante tendencia: en lugar de aumentar, las UPC en Quito están disminuyendo. Estas unidades, que deberían garantizar la seguridad en barrios y ciudadelas, se encuentran cada vez más vacías. La falta de vigilancia permanente no solo pone en riesgo a los residentes, sino que también afecta el turismo, un sector clave para el desarrollo económico de la ciudad.
La seguridad es esencial para el progreso de cualquier población. Sin embargo, la realidad en Quito muestra un panorama desolador: la reducción de UPC deja a los ciudadanos más vulnerables. Este fenómeno no solo preocupa a los quiteños, sino que también debería alarmar a otras ciudades latinoamericanas que enfrentan desafíos similares.
Impacto en la región
La inseguridad no es un problema exclusivo de Quito. Ciudades como Bogotá y Lima también lidian con situaciones similares, donde la confianza en las fuerzas de seguridad se tambalea. La disminución de presencia policial no solo afecta la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también puede tener repercusiones económicas al desalentar el turismo y la inversión.
En Ecuador, la inseguridad ha sido un tema recurrente en los últimos años. La falta de UPC en Quito es un reflejo de un problema mayor que requiere atención urgente. Sin una estrategia efectiva para reforzar la seguridad, el crecimiento económico y el bienestar social seguirán siendo inalcanzables.
Lo que sabemos vs. lo que falta
Sabemos que la cantidad de UPC está disminuyendo y que las que aún operan no están cumpliendo con su función. Sin embargo, falta claridad sobre las razones detrás de esta reducción. ¿Es una cuestión de presupuesto o de mala gestión? ¿Qué medidas está tomando el gobierno local para revertir esta tendencia?
¿Qué sigue para Quito?
La situación requiere una respuesta inmediata. Las autoridades deben priorizar el fortalecimiento de las UPC para restaurar la confianza ciudadana. Sin seguridad, el desarrollo urbano y el atractivo turístico de Quito seguirán en declive. La pregunta es: ¿cuánto más puede soportar la ciudad antes de que las consecuencias sean irreversibles?
Fuentes: El Comercio